La Magia de Arzhvael

La Magia de Arzhvael
¿Qué es el destino? El destino es un conjunto de hechos inevitables o ineludibles, y existen distintas interpretaciones a cerca de él. Desde el punto de vista religioso, el destino es un gran plan creado por Dios y que no puede ser modificado por nada ni por nadie, algo que se contradice de entrada, con su concepto de libre albedrío. La filosofía en cambio le da un significado algo más amplio. Aceptando que nada sucede por azar, que nada se crea de la nada y que todo tiene una causa, entonces es porque estaba predestinado a suceder desde el momento en el que surgió la causa primaria. Teniendo en cuenta todo lo anterior, podemos resumir la cuestión, en que el señor destino, es una sucesión de acontecimientos que ocurren en diferente lugar y tiempo y cuyas consecuencias afectan al futuro, porque las acciones presentes son consecuencia de otras pasadas y de ellas derivaran las futuras… Adentrémonos pues, en las vidas, acontecimientos y decisiones que han tomado nuestros protagonistas, y veamos que misterios, aventuras o desventuras traerá consigo… El Destino

lunes, 2 de junio de 2014

Cap. 25 Normalidad…



En el patio de una antigua construcción que databa del siglo X, varios hombres y mujeres veían con horror el tétrico espectáculo. Había cuerpos mutilados, quemados y a medio morir en su gran mayoría. Se escuchaban quejidos de dolor y de terror por todas partes, pero nadie se atrevía a moverse.

Bastian caminó hacia un joven extremadamente apuesto, pero cuyas facciones estaban alteradas por una mezcla de horror y asco. Bastian colocó una mano sobre su hombro y lo guió hacia donde estaban los cuerpos.

-         Mira bien Mikael, esto es lo que sucede cuando los hombres que están a tu servicio, son incapaces de cumplir  tus órdenes.
-         ¿No podrías matarlos y ya?
-         Eso sería muy misericordioso y quien te desobedece, no merece tu compasión  --  dijo Bastian

Habían llegado hasta un cuerpo cuyo aspecto era repulsivo, era difícil determinar si era hombre o mujer, su rostro era un amasijo sanguinolento de donde pendía un ojo precariamente sujeto aún a la cuenca del mismo por un fino hilo rojo. La mitad de las vísceras estaban fuera del cuerpo y aún aquella miserable criatura vivía. Mikael no soportó la visión y volviéndose comenzó a vomitar.

Después que el chico parecía haber devuelto todo el contenido de su estómago, se limpió la boca y miró a Bastian.

-         ¿Puedo irme?

Pero la ira de Bastian era aún mayor, lo empujó hacia el grupo que observaba la escena y le hizo señas a uno de los individuos.

-         ¡Enciérralo en un calabozo!
-         ¡Padre!  --  exclamó el chico horrorizado
-         Ningún hijo mío puede exhibir semejante debilidad y quedar sin castigo. ¡Llévenselo!  --  y luego se volvió hacia Menshikof  --  Te ordené velar por sus cuidado y educación  --  le dijo con ira  --  ¿Y esto es lo que me devuelves?
-         Mi señor…  --  pero no alcanzó a terminar
-         ¡VNEZAPNAYA SMERT!  --  lanzó Bastian y el hombre cayó sin vida

Todos los presentes estaban más allá de las palabras, en caso de que les hubiese sido permitido decir algo. Bastian se volvió y apuntó hacia el mar de cuerpos.

-         ¡BRANSKADA!

Una pira humana se encendió de inmediato y los gritos, de los que aún podían hacerlo, invadieron el aire.


Eowaz había decidido suspender momentáneamente la operación de búsqueda del Laboratorio de Bastian. Teniendo en cuenta los sucesos recientes no quería arriesgar a sus hombres a una nueva y muy probable emboscada. Bastian había encontrado el punto débil de los Douglas y era su amor y la fuerte conexión que existía con los Natchzhrer y los Cornwall, de modo que era peligroso y debía buscar una alternativa.

Otro asunto que lo preocupaba mucho, era el informe recibido acerca del último ejercicio de los aspirantes. En él se detallaba la conducta agresiva de John Kirkpatrick y de Andrew Shepard y aquello era algo intolerable. De modo que le había dado orden a Garlan, que en cuanto regresasen de las vacaciones de verano, los llevase a su presencia.

Entre tanto las vacaciones de verano les habían resultado sumamente cortas a los chicos. La mayor parte del tiempo Sam y Mael la habían pasado con Brendan, mientras que las otras dos parejas desaparecían misteriosamente durante horas.

El tiempo que Sam no pasaba con Brendan, lo pasaba con Iván, quien al igual que Eve había demorado en recuperar la salud después de lo sucedido, pero que finalmente parecía estar bien.

Giulian por su parte y  para extrañeza de todos había reducido notablemente sus salidas y andaba cabizbajo y taciturno la mayor parte del tiempo.

Como se acercaba el cumpleaños de los Cornwall, Eve y Anne habían decidido organizarles una cena para festejarlo y las chicas se habían unido con entusiasmo a la preparación. El día en cuestión Sam despertó muy temprano. Se bañó, se vistió y bajo corriendo, pero  no había nadie abajo, llamó a Crappy, la Nisser que había tomado la decisión de servirla en forma personal y le preguntó con cautela si Giulian había dormido en casa.  La Nisser le contestó que sí pero que no había bajado aún. Sam sonrió y subió a toda velocidad  entrando en la habitación de Giulian sin llamar como era su costumbre, pero se quedó paralizada en la puerta. Giulian aparentemente acababa de bañarse, porque tenía una toalla atada a la cintura y se secaba el cabello con otra. Se volvió sobresaltado al escuchar la puerta y vio a su ahijada parada mirándolo con ojos como platos.

-         Buenos días, princesa  --  dijo alegre  --  madrugaste mucho hoy.

Pero Sam murmuró una ininteligible disculpa y salió corriendo escaleras abajo. Ni siquiera escuchó cuando Giulian la llamó. Corrió y salió al jardín, las mejillas le ardían y se moría de la vergüenza. Cómo podía ser tan idiota. No tenía ningún derecho a entrar a la habitación de nadie sin llamar. Estuvo caminando un buen rato por el jardín hasta que de una nube de humo se apareció Willow.

-         Buenos días señorita  --  dijo el Nisser
-         Hola Willow
-         El amo Giulian pregunta por la señorita y el amo Vladimir dice que la esperan para desayunar
-         Gracias Willow, diles que ya voy.
-         Si ama  --  luego de esto se disolvió en su nube de humo

Cuando llegó al desayunador, ya estaban casi todos allí. Giulian estaba leyendo el diario y tenía una taza en la mano pero se  levantó al verla llegar.

-         Vaya  --  dijo acercándose y dándole un beso en la frente  -- ni siquiera me dejaste saludarte apropiadamente después que me diste ese susto al entrar a la habitación.
-         Lo siento…yo…debí tocar primero  --  dijo alejándose de él

Giulian  soltó una carcajada mientras que Iván miraba con atención a Sam.

-         Lo difícil sería que tocaras antes de entrar, linda  --  dijo Vlad con una sonrisa burlona  --  hasta donde puedo recordar es algo que nunca has hecho
-         Además  --  agregó   Giulian  --  es algo que no necesitas hacer, tú puedes entrar cuando quieras sin necesidad de anunciarte, princesa

Ella aún muy avergonzada, se acercó a Vlad y le entregó su regalo, ya que en su precipitada huida, no se lo había dado ni a uno ni a otro.

-         Feliz Cumpleaños Vlad  --  le dijo dándole un beso
-         Gracias, linda

Luego se acercó a Giulian y poco faltó para que le lanzara el paquete sin tener que acercarse mucho.

-         Feliz cumpleaños.
-         ¡Ey!  --  dijo él  --  ¿Y mi beso? No creo haber hecho nada para que me castigues de esa forma  --  agregó

Ella aun con cierta reticencia, se acercó y le dio un rápido beso en la mejilla y fue a sentarse.  En ese momento entraban Danny y Gail, felicitaron a los gemelos, les entregaron sus presentes y se sentaron. Danny se quedó mirando a su hermana mientras ella tenía la vista clavada en su plato

-          Se puede saber qué te pasa, por qué te sientes tan… ¿apenada?   --  Ella lo miró un segundo antes de responder
-         Nada
-         Hermanita, tenemos un problema, si quieres mentirme está bien, pero no esperes que te crea, recuerda que puedo sentirlo  --  le dijo mientras se servía el cereal

Sam trató de tranquilizarse y dejar la mente en blanco.

-         En cuanto terminen de desayunar  --  dijo Eve  mirando a su marido y a su cuñado  --  los quiero fuera de aquí y no regresen hasta la tarde.

Ellos se miraron y una idéntica sonrisa maligna se dibujó en sus labios.

-         Eso significa que nos das permiso para ir a “cualquier” parte ¿no?  --  dijo Vlad
-         ¡Vladimir Cornwall!  --   exclamó Eve  --  Busca tu muerte natural, necio.

Pero tanto los gemelos, como los chicos estallaron en sonoras carcajadas.

-         Bien, apenas terminemos de desayunar  --  dijo Giulian  --  ¿Qué les parece si nos acompañan a la ciudadela?  --  y miró a los chicos
-         ¡Genial!  --  exclamaron Gail y Mael
-         Me parece bien  --  dijo Danny y las chicas asintieron
-         ¿Princesa?  -- preguntó Giulian, Sam pareció despertar y lo miró  --   ¿Estás bien, linda?
-         Sí, solo estaba distraída --  pero inmediatamente escuchó:  Buen intento hermanita

Pasaron un día muy agradable, visitaron varios locales comerciales que se habían abierto recientemente, comieron en un nuevo restaurant propiedad de un Arzhvael, que había llegado recientemente de Francia, y por último las chicas recogieron los vestidos que lucirían aquella noche.

La cena de celebración estuvo maravillosa, pero había comenzado mal para Giulian y para Mael. Apenas Sam hizo su entrada, Jonathan lanzó un silbido.

-         ¡Por los tesoros del Gran Druida!  --  exclamó el chico  --  Sin duda cada día está más hermosa

Si las miradas fuesen puñales, sin duda el pobre habría quedado agujereado, porque tanto Giulian como Mael lo estaban asesinando con las suyas. Y para completar, Casander enseguida la tomó por un brazo y no parecía muy dispuesto a apartarse de ella.

-         Sin duda el parecido con Dan sigue siendo notable  --  dijo Alaric  --  pero diez veces más bella
-         ¡Estás hablando de tu alumna!  --  siseó Giulian
-         Y no he dicho nada inapropiado, solo estoy reconociendo un hecho.

Sam logró deshacerse de Casander, diciéndole que ella era una de las anfitrionas y debía bailar con los demás asistentes y así lo hizo, hasta con el odioso de Garlan, que al menos esa noche no había dicho una pesadez.

A la hora de la cena, Will que como era costumbre cuando estaban en casa, se sentaba al lado de Sam, se volvió con disimulo.

-         ¿Era tu intención destrozar los corazones de todos los asistentes?  --  le preguntó

Ella no estaba muy segura de que aquello fuese un cumplido. Estaba acostumbrada a los comentarios un tanto secos de Will, pero en los últimos tiempos el chico se había vuelto casi amable y tenían agradables charlas,  sin embargo, el tono que había utilizado en ese momento, se alejaba mucho del que estaba acostumbrada a escuchar. De modo que no supo qué contestar.

-         En cualquier caso  --  volvió a decir él  --  has tenido un éxito notable con eso  --  después de lo cual, no dijo nada más.

Una vez finalizada la cena, volvieron al salón y se reanudó el baile. Ya era muy tarde cuando Sam salió al balcón, estaba cansada y ya quería irse a la cama, pero en vista de que aún quedaba mucha gente, no podía hacerlo. Estaba mirando absorta hacia el jardín, cuando una mano se agitó frente a su rostro.

-         ¿Dónde andas?  --  preguntó Iván y ella sonrió de manera triste  --  ¿A qué se debe esa tristeza?
-         Todos ustedes son maravillosos  --  dijo ella  --  Eve y Anne no podrían ser más cariñosas y comprensivas, pero…
-         Pero no somos tus padres  --  completó él
-         No me mal interpretes Iván
-         Por supuesto que no, linda  --  le dijo él  --  lo comprendo perfectamente
-         Hay tantas cosas que me gustaría poder hablar con mi madre  --  dijo ella y sus ojos se llenaron de lágrimas

Iván sintió un enorme dolor en el corazón y habría dado gustoso su vida, si con ello pudiese devolverle a su madre. Sujetó el rostro de ella en sus manos y secó sus lágrimas.

-         Sabes que haría cualquier cosa en beneficio de tu felicidad  --  le dijo  --  pero a pesar de que lo único que no puedo hacer es devolvértelos, siempre estaré aquí para ti.
-         Lo sé Iván, y no concebiría la vida si tú no estás.

Él le sonrió, le dio un beso en la frente y la abrazó. Lo que le había dicho era estrictamente cierto, no era Dan pero la amaba con todo su corazón y estaba dispuesto a hacer cualquier cosa por ella.

La tierna escena había sido observada por tres pares de ojos y aunque estaba muy lejos de ser lo que estaban pensando, produjo una reacción adversa en ellos.

Por un lado Gail y Danny se habían mirado de forma sombría, y por el otro Giulian había sido presa de una ira salvaje, y lo único que había salvado a Iván de ser víctima de ella, había sido la rápida intervención de Vlad, que al sentir el violento acceso de ira de su gemelo, había corrido en su dirección deteniéndolo aún sin saber de qué se trataba.

Las vacaciones llegaron a su fin y los chicos volvieron a la sede. A Sam le costó mucho separarse de Brendan, le parecía que verlo solo los fines de semana después de un mes de verlo a diario, iba a resultarle muy duro.

 Los chicos habían sido citados al despacho de Eowaz y se miraban con aprensión, apenas llevaban un par de días de haber vuelto de las vacaciones y estaban seguros de no haber hecho nada incorrecto.

En otro lugar, un rincón entre los edificios, para ser exactos, se hallaban Shepard y Kirkpatrick pegados a la pared sin poder moverse.

-         Espero que me hayan entendido bien  --  les estaba diciendo otro  --  si vuelven a fallar en esto, no seré responsable de las consecuencias de su estupidez.

Dicho esto, les dio la espalda y ellos continuaron hacia el despacho de Eowaz, dónde habían sido citados.

Danny y los demás estaban alineados frente a las puertas del despacho, a la espera de que los hicieran pasar, y nos les sentó nada bien, cuando vieron a llegar a sus dos compañeros. Uno de los Krigers abrió la puerta y entró al despacho y casi inmediatamente salió y les dijo que podían pasar.

-         Buenos días jóvenes  --  saludo Eowaz
-         Señor  --  dijeron todos
-         Tomen asiento por favor  --  les indicó, y sin preámbulos  --  He recibido informes muy alarmantes en lo tocante a las relaciones entre ustedes. Como bien saben, La Orden Arzhaelí es un cuerpo de guerreros, pero antes que eso, es una hermandad donde todos nos comprometemos a velar por la seguridad de nuestros compañeros. Es normal que existan diferencias, teniendo en cuenta los distintos caracteres, pero nuestro primer deber es para con nuestros hermanos y su descendencia. De modo que dentro de las cosas que deben aprender, está el tener una mejor relación con sus compañeros.

Danny sintió deseos de reír al pensar en Delos y los gemelos, y en Iván y Dorila, pero se guardó bien de hacerlo.

-         Es posible que como dije, en ocasiones las diferencias entre los miembros de La Orden parezcan insalvables, pero cada uno de ellos daría la vida por el otro en cualquier circunstancia, y a la hora de una misión todos pueden estar plenamente seguros que pueden confiar en su compañero como en sí mismo. De manera que es vital, que sean cuales fueren los motivos de sus diferencias, hagan un esfuerzo por limar las asperezas, porque de salir airosos en las pruebas finales, pasaran el resto de sus vidas perteneciendo a una hermandad que confiará en ustedes antes que en nadie más.
-         Señor, permiso para hablar  --  dijo Kirkpatrick
-         Concedido
-         Reconozco mi culpabilidad, señor  --  dijo para asombro de los chicos  --  Sé que no es justificación, pero sentí que ellos estaban recibiendo un trato preferencial por sus apellidos, y ello me pareció injusto. Como dije, reconozco que asumí una actitud equivocada por lo que me disculpo.
-         Entiendo  --  dijo Eowaz  --  es posible que se haya visto de esa forma señor Kirkpatrick, pero le aseguro que no reciben ningún trato preferencial, porque si han puesto verdadera atención, habrán notado que no solo reciben el mismo trato que todos los demás, sino también son castigados cuando lo merecen. En lo único que podría verse una diferencia, es en el hecho de que hayan ingresado al entrenamiento con algo de retraso, pero tuvieron que trabajar muy duro para emparejar el paso.
-         Señor, permiso para hablar  --  dijo ahora Shepard y Eowaz se lo concedió  --  No solo era eso señor, también estaba el hecho de sus edades, normalmente no se nos acepta hasta que hemos cumplido los dieciocho y ellos evidentemente no los tienen.
-         Por supuesto tiene razón señor Shepard, pero le aseguro que hubo razones de peso para tomar esa decisión, y otra de las cosas que deben aprender, es a aceptar las decisiones del Consejo de Arzhaelíes. Decisiones con las que por supuesto en alguna ocasión estén en desacuerdo, pero una de las virtudes que debe exhibir un Arzhaelí es la de la obediencia, y a menos que formen parte del Consejo, no siempre se les hará partícipes de los motivos que nos llevan a tomar ciertas decisiones, pero no por ello estarán menos obligados a cumplir con lo que se les ordene.
-         En cualquier caso, también me disculpo por mis acciones, señor.
-         Muy bien  --  dijo Eowaz  --  ¿Jóvenes?  --  preguntó mirando al grupo
-         Si sus disculpas son sinceras  --  dijo Sam  --  estamos dispuestos a aceptarlas. Como dijo Eowaz, debemos poder contar unos con otros en la certeza de que no vamos a fallarnos.

Después de aquello y algunas otras recomendaciones, Eowaz los despidió. Abandonaron el despacho y mientras los chicos veían alejarse a los otros dos, Danny se volvió a sus amigos.

-         Pueden decir lo que quieran, pero sigo sin confiar en ellos
-         Pues haces mal  --  dijo Diandra  --  Escuchaste lo que dijo Eowaz
-         Y no creo que luego de esta reunión, se atrevan a hacer tonterías  --  opinó Aderyn
-         Debemos darles una oportunidad  --  le dijo Sam

Pero ninguno de los tres varones parecía compartir el punto de vista de las chicas. Sin embargo, no discutieron más el asunto pero se propusieron estar atentos.

El resto del año transcurrió en relativa tranquilidad. Cuando llegó el momento de recibir los entrenamientos personalizados las cosas se les pusieron difíciles, ya que los Arzhaelíes eran en extremo exigentes, pero también estaban lográndolo.

De ese modo, llegó el momento del ejercicio final y fueron reunidos en el patio central para recibir las instrucciones.

-         Este ejercicio se llevará a cabo de la siguiente manera  --  les estaba diciendo Garlan  --  Se dividirá en dos etapas. La primera, consistirá en una situación de rastreo y rescate, en esta ocasión no se dividirán en equipos como de costumbre, sino que son todos ustedes contra nosotros.

Por un momento todos los aspirantes pensaron que aquello tenía que ser una broma, porque el “nosotros” implicaba que tendrían que enfrentarse a los instructores y aparte de casi imposible, les parecía tremendamente injusto.

-         Como verán, falta uno de nosotros, es a quien tienen que rescatar 

Todos hicieron un repaso de los Arzhaelíes formados detrás de Garlan. Estaban Alaric, Philip, Waleska, Armel y Brice, de modo que la que faltaba era Daira.  La menos peligrosa, pensaron todos.

-         Se dividirán en grupos de veinticinco para cubrir las cuatro áreas del bosque. Si encuentran el punto de ubicación de su objetivo, enviarán un mensaje a sus compañeros. Si se encuentran en muchas dificultades, de igual manera están autorizados a solicitar ayuda al grupo que se encuentre a menor distancia, innecesario decir que quien reciba la petición de ayuda está obligado a acudir ¿Han comprendido?
-         Sí señor
-         Bien, diré a continuación los comandantes de cada grupo, éstos escogerán a sus compañeros. El grupo Uno será comandado por Paul Aldridge, el grupo Dos por Mael Berserker, el grupo Tres por Greg Zimmerman y el grupo Cuatro por  John Kirkpatrick. Y ahora para que no haya ventaja, acérquense  los que acabo de nombrar.

Los cuatro chicos se acercaron y Garlan les ofreció unas varas, cada uno tomó una y las extrajeron de donde estaban. Mael sacó la más larga lo que le daba derecho a escoger en primer lugar a sus compañeros de equipo, lo que fue un alivio para los chicos, ya que no les habría hecho ninguna gracia tener que trabajar separados. Una vez formados los grupos, Garlan volvió a dirigirse a ellos.

-         Recuerden que este ejercicio no es por puntaje y que no compiten entre ustedes, ahora deben trabajar como una fuerza cohesionada y por un objetivo común. Y como les dije esta es la primera parte. La segunda, se les informará una vez finalizada esta. Están autorizados a utilizar cualquier conjuro y a defenderse por cualquier medio a su alcance. Excepto tú Berserker, tienes prohibida la transformación. El grupo Uno cubrirá la zona Norte, el Dos la zona Sur, el tres la Este y el cuatro la Oeste. La prueba comienza ¡Ya!


Los Arzhaelíes habían desaparecido y los cuatro grupos salieron disparados internándose en el Bosque.

domingo, 1 de junio de 2014

Cap. 24 Consecuencias...



En algún momento de la madrugada, Giulian regresó y entró de nuevo a la tienda. Vlad dormía en una silla al lado de la cama de Eve, al igual que Mael, mientras que Sam había recostado la cabeza en la cama de Iván y tenía una mano sobre su pecho, pero como estaba vuelta hacia la pared no pudo ver si estaba dormida o no.

Hacia las cinco de la mañana y mientras estaba de pie en la entrada y mirando a la lejanía, sintió que lo llamaban.

-         Giulian

Se volvió de inmediato y vio a Iván despierto, se acercó con rapidez a la cama llevando un vaso con agua, ya que Daira había dicho que debía tomar mucha. Lo ayudó a levantar la cabeza para beber y después a acomodarse de nuevo sobre la almohada.

-         Debes llevarla a descansar más cómodamente  --  le dijo acariciando los cabellos de Sam
-         Suponiendo que tuviese deseos de perder la cabeza, lo haría.

Iván iba a decir algo pero en ese momento ella despertó y sonrió al verlo despierto a él.

-         ¿Te sientes mejor?
-         Definitivamente, pero…
-         Espera, te traeré agua  --  lo interrumpió ella
-         Ya Giulian me dio, linda
-         Pero Daira dijo que debías tomar mucha  --  insistió ella
-         De acuerdo, pero acabo de beber  --  dijo él y sin soltarle la mano 
-         ¿De veras te sientes mejor?
-         No te mentiría, pero usted señorita debe ir a descansar ahora
-         Pero yo…   --  se detuvo y miró mal a Giulian
-         Yo no he dicho nada  --  se defendió él de inmediato
-         Sam, no necesito que nadie me diga nada  --  le dijo Iván  --  olvidas que te conozco lo suficiente como para saber que has debido mostrarte muy intransigente para permanecer aquí.
-         ¿Y te molesta?  --  preguntó con tristeza
-         No Sam, nada podría hacerme más feliz. No puedo imaginar una enfermera más linda y a la que quisiera más, pero porque te quiero me preocupo, y si quieres que me recupere más rápido, entonces dame gusto y ve a descansar un rato como es debido.
-         De acuerdo  --  aceptó ella, se inclinó y le dio un beso  --  Te amo Iván, no te atrevas a dejarme nunca  --  y él sonrió
-         Yo también te amo linda, y prometo hacer mi mejor esfuerzo  --  le aseguró

Una vez que Sam abandonó la tienda, Iván volvió la mirada sombría a Giulian, que le devolvió una más tormentosa aún.

-         ¿Vas a explicarme cómo es que los niños están aquí? Porque si está ella, están los demás ¿no?
-         Pues no parecías muy sorprendido  --  dijo Giulian  --  pero hablando de explicaciones…
-         ¡Giulian!  --  el aludido levantó la cabeza e Iván giró la suya
-         ¡Iván, despertaste!  --  dijo Eve que había despertado al escuchar la voz de su marido  --  ¿Cómo te sientes?
-         Mejor ¿y tú?
-         Mejor que tú, creo  --  le dijo ella  --  En opinión de Daira a ti te dieron mucho más que a mí, pero con todo, aún no puedo levantarme sin perder el equilibrio, ayer lo intenté.
-         Debemos tener paciencia hasta que salga por completo ¿Has bebido suficiente agua?
-         Tanta que creo que no querré ver el agua en mucho tiempo  --  dijo ella

Mientras los hermanos Natchzhrer hablaban, los gemelos Cornwall tenían un diálogo silencioso.

-         No hagas tonterías  --  dijo Vlad
-         No creo que sea una tontería querer saber cómo demonios están las cosas.
-         No seas estúpido Giulian, deja por lo menos que se recupere
-         No veo qué mal puede hacerle contestar a una simple pregunta
-         El problema no es la pregunta sino tu reacción, así que déjalo en paz o yo mismo te saco de aquí.

Esta conversación se vio interrumpida por Eve, que había estado mirándolos a los dos y había notado que algo sucedía.

-         ¿Qué sucede Vlad?
-         Nada
-         Vladimir Cornwall, los conozco lo suficiente como para saber cuándo me mienten, así que ahórrate el esfuerzo, inútil por demás.
-         De acuerdo amor, lo que sucede es que Giulian es tan necio que al igual que Sam se niega a ir a descansar como es debido, y si no lo hace ahora mismo, lo sacaré a la fuerza  --  dijo mirando a su hermano

Giulian no dijo nada más, sino que abandonó la tienda sin despedirse siquiera.

-         ¡Vaya! Mientras más viejo, más necio  --  dijo Eve

Mientras que Iván por su parte,  pensó que Vlad era un excelente mentiroso, pero había cometido el error de no proteger adecuadamente sus pensamientos y aunque no había alcanzado a enterarse de todo, si había captado lo suficiente como para saber que aquello no tenía nada que ver con el hipotético descanso de Giulian, sino que por algún motivo éste estaba molesto con él.

Sam se había quedado dormida nada más poner la cabeza en la almohada, pero le parecía que apenas llevaba unos minutos de haberlo hecho, cuando sintió que la sacudían y gritaban su nombre. Abrió los ojos y se encontró con los llorosos de Aderyn, antes de incorporarse vio también los de Diandra en el mismo estado y se alarmó enormemente, porque Di rara vez lloraba, de modo que algo terrible debía haber sucedido.

-         ¡Sam, tienes que ayudarnos!  --  dijo Aderyn
-         ¿Qué sucede?  --  preguntó incorporándose por completo
-         Es Kenny… está muy mal  --  decía la chica entre sollozos

Sam se levantó a toda prisa y salió de la tienda. Se reprochó haberse olvidado por completo del estado en el que se encontraba el chico, pero ahora no había tiempo para lamentarse. Cuando entró a la tienda, aquello estaba atestado de gente. Los compañeros de Kenny estaban casi todos allí, de modo que como pudo se abrió paso hasta la cama. Allí estaban Peter y Jonathan, el primero tenía lágrimas en los ojos, mientras que el segundo se limitaba a sujetar la mano de su hermano, que en aquel momento parecía estar convulsionando. Sam los miró a ambos y se decidió por Jonathan al verlo más sereno. Se inclinó y le susurró algo al oído, él la miró unos segundos y luego asintió.

-         Les agradezco a todos su compañía y su preocupación  --  dijo dirigiéndose a los compañeros de Kenny  --  pero de momento deben desalojar la tienda, tantas personas aquí, no le hace bien.

Los chicos comenzaron a salir hasta que solo quedaron los McKenzie, Gail y Danny. Sam se acercó a la cama, apartó las sábanas dejando al descubierto la herida de Kenny, y en ese momento tanto Aderyn como Diandra lanzaron una exclamación de horror. Si bien la herida no era especialmente grande, su aspecto fue lo que les resultó aterrador. Aparte de seguir abierta, signo inequívoco de que el veneno seguía en su sangre, había comenzaba a necrosarse, lo que indicaba a su vez que difícilmente el antídoto hiciese algún efecto a estas alturas. Además de ello, la fiebre de Kenny había subido de forma alarmante y cuando Sam había llegado estaba teniendo una convulsión a causa de esto. Ella apuntó su Gwialen y comenzó a murmurar el conjuro.

-         Rwy'n galw ar y rhodd sydd wedi cael ei roi, ac mae'r grym sydd yn byw yn y diemwnt, sy'n diddymu ac yn diflannu y gwenwyn sy'n llifo drwy eich gwythiennau*

Mientras lo hacía de su pecho fluyó una luz brillante que flotó hacia el cuerpo de Kenny.  A la memoria de los chicos acudió una imagen similar, de cuando Mael había estado herido. Mientras la luz estaba suspendida sobre el cuerpo de Kenny, Sam siguió murmurando.

-         ¡GWENWYN YN DIFLANNU!   --  la luz comenzó a desvanecerse y ella dijo algo más  --  ¡GWENWYN YN AGOS!

A pesar de que Peter había sido testigo en otra ocasión del poder de Sam para sanar, nunca pensó que en las condiciones en las que se encontraba su hermano alguien pudiese hacer algo, de manera que su asombro no tuvo límites al ver que la sangre alrededor de la herida se aclaraba y que comenzaba a cerrarse la abertura. En el caso de Jonathan, nunca había presenciado aquello, pero siempre le pareció sumamente extraño la forma en la que Giulian se había salvado de las atroces heridas que había recibido cuando fueron a rescatar a su padre y cómo la misma Samantha, se había recuperado cuando él había visto sus heridas y Alan había asegurado que ya no podía hacerse nada. Ahora estaba seguro de cómo había sucedido todo aquello.

Aderyn y Diandra estaban sonriendo, pero las sonrisas se les congelaron cuando vieron a Sam desvanecerse. Jonathan la sostuvo y alzándola salió de la tienda camino a la de los chicos.

-         ¡Encuentra a Daira!  --  le dijo a uno de los Krigers que estaba afuera

Entró a la tienda y colocó a Sam sobre una de las camas, los chicos venían tras él y Danny enseguida se sentó en la cama y Jonathan lo miró.

-         ¿Estás bien?
-         Mareado, pero ya lo controlo mejor, no te preocupes  -- le dijo el chico

Gail colocó la Gwialen de Sam sobre la veladora, él la había recogido del piso en cuanto Jonathan había alzado a Sam. Unos minutos después, entraron Daira, Eowaz y Alaric.

-         ¿Qué sucedió?  --  preguntó Eowaz
-         Niñas  --  dijo Jonathan  --  vuelvan con Kenny, ella va a estar bien

Las chicas miraron a Sam y luego a Danny y a Gail, estos asintieron y ellas abandonaron la tienda.

-         ¿Y bien?  --  insistió Eowaz aunque ya Daira estaba examinándola
-         Señor, Samantha acaba de salvarle la vida a Kenny  --  dijo Jonathan
-         ¿¿Cómo??  --  preguntaron Alaric y Daira que había dejado lo que hacía y se había vuelto a mirar a Jonathan
-         Comprendo  --  dijo Eowaz  --  Vuelve con tu hermano y maneja el asunto con la mayor discreción
-         Sí señor  --  dijo el chico y abandonó la tienda
-         ¿Eowaz?  --  dijo Daira

Pero mientras esto sucedía, Alaric se había movido hasta la veladora y había tomado la Gwialen de Sam.

-         Tiene un Gwialen poderosa  --  dijo  --  pero no es solo por eso ¿verdad?
-         No, Samantha posee el don de la sanación  --  les dijo
-         Pero en las pruebas…  --  comenzó Daira
-         Si hacen memoria, recordaran lo que les dije en esa oportunidad.
-         Dijiste que estabas seguro de que ella poseía lo necesario, pero no nos dijiste en qué consistía  --  dijo Alaric
-         Y creo que yo merecía saberlo  --  dijo Daira  --  será mí a quien corresponda su instrucción
-         En parte sí  --  continuó Eowaz  --  pero en el caso de Samantha, su don difiere un poco del tuyo Daira. Tú posees el don y has aprendido todo lo relativo a él, pero Samantha  no solo nació con él, sino que además le fue otorgado directamente por EYRA.

Tanto Daira como Alaric, miraron a Eowaz con asombro, porque tener el don era una cosa, pero que este hubiese sido otorgado en forma directa por la Diosa, era otra muy distinta.

-         De modo que no necesita entrenamiento  --  dijo Daira
-         Lo necesita  --  la contradijo Eowaz  --  hasta ahora ha hecho uso de él en forma instintiva, aunque convengo en que será muy poco el trabajo que dé.

Danny aún se sentía mareado y sin fuerza, y estando claro en la razón para ello, se cansó de aquella charla y decidió intervenir.

-         Imagino que todo eso es importante, señor  --  dijo  --  ¿Pero podrían por favor ocuparse de ella?
-         Tienes razón desde luego, Danny  --  convino Eowaz y Daira volvió a ocuparse de Sam
-         Solo está débil  --  dijo Daira luego de un momento  --  necesita comer, descansar y re equilibrar su energía  --  y miró a Eowaz  --  Deduzco que encontrándose ya debilitada por la falta de sueño y alimento, lo que acaba de hacer terminó por vencerla.
-         Es algo más que debe aprender  --  dijo Eowaz  --  Gracias Daira, yo me haré cargo.
-         Bien, voy a ver a Kenneth
-         Daira, Alaric, supongo que es innecesario pedirles discreción, ya los Douglas son objeto de un exceso de atención y no queremos atraer más.
-         Sí señor  --  dijeron ambos y luego se marcharon

Una vez solos, Eowaz se acercó a la cama y aunque ni Gail ni Danny supieron qué había hecho, luego de ello Danny se sintió mejor. Eowaz les dijo que Sam dormiría el resto del día, que por favor no la molestaran porque necesitaba recuperarse y ellos asintieron. Ya estando seguros de que Sam estaba bien, fueron a ver a Iván.

-         Vaya  --  dijo él al verlos  --  al fin decidieron venir a verme.
-         Lo siento papá, es que Sam no estaba bien y…  --  se interrumpió porque el peso de cuatro pares de ojos lo golpeó casi de forma física
-         ¿Qué le sucede a Sam?  --  preguntaron Vlad y Mael
-         ¿Dónde está?  --  la pregunta fue hecha por Eve
-         Ahora descansa en la tienda  --  dijo Danny y Mael salió a tal velocidad que casi parecía que hubiese desaparecido
-         ¿Y bien?  --  preguntó Iván  --  Descansa en la tienda, pero ¿qué le sucedió?

Siendo que no había nadie más allí, relataron todo lo sucedido. Vieron la preocupación en los ojos de Iván y se apresuraron a decirle que Eowaz les había asegurado que Sam estaría bien después que descansara y comiese algo. Pero él seguía sintiéndose terriblemente mal sabiendo que ella había pasado todo ese tiempo sin descanso pegada a su cama.

-         Regreso en un momento  --  dijo Vlad

Todos sabían dónde iba y aunque a Iván le habría gustado poder hacer lo mismo, le era imposible ponerse en pie, si Eve aún no podía sin marearse, él mucho menos.


Pasaron dos días más antes de que los Natchzhrer estuviesen en condiciones de ser trasladados. Tal y como les habían dicho, Sam estuvo bien al día siguiente, pero Mael se había negado a dejarla salir de la tienda antes de que comiese como era debido. La recuperación de Kenny había sido mucho más rápida, porque una vez eliminado el veneno de su sangre, Daira pudo administrarle todo lo que fue necesario para restaurar el normal funcionamiento de su organismo, pero como le dijo a Eowaz, aquello parecía ser innecesario, porque sus órganos no mostraban las secuelas de costumbre luego de un envenenamiento de esa magnitud. Por lo que concluyeron, que el trabajo de Sam había sido impecable, eliminando no solo el veneno sino sus posibles consecuencias.

Finalmente pudieron regresar a Arx y aunque oficialmente las actividades habían finalizado, los chicos tuvieron que presentarse en la sede y lo que les esperaba no era bueno.

Al día siguiente de su regreso, loa Arzhaelíes se habían reunido en la Sala del Consejo, y aunque Iván aún no estaba del todo bien, insistió en asistir.

-         Para todos están claras cuáles eran las intenciones de Bastian  --  estaba diciendo Eowaz  --  Como era de esperarse, sabe que estamos buscando su laboratorio y nos tendió una trampa. Lo que me preocupa no es el hecho en sí, sino lo cerca que estuvo de conseguir su objetivo y la facilidad con la que pudo secuestrarlos a ustedes. No me mal interpreten, he repasado con cuidado todos los informes y  sé que como de costumbre, hicieron lo que debían hacer y más. Pero se hace evidente que las fuerzas de Bastian crecen, mientras que nosotros seguimos siendo los mismos. De ahora en adelante, debemos actuar con mucha cautela.
-         Eowaz  --  intervino Delos  --  ¿Y qué haremos con los Douglas?
-         He estado pensando en ello, pero creo que no hay nada que podamos hacer al respecto.
-         ¿Nada?  --  preguntó Dorila
-         En esta oportunidad y en cuanto nos dieron aviso de lo que estaba sucediendo, le di la orden a Garlan de mantenerlos aislados  --  les informó  --  Los envió a una zona “cubierta” de modo que no pudiesen recibir ninguna clase de vibración exterior, pero no contaba con que saldrían antes de que la situación estuviese resuelta. Eso nos demuestra que sin importar lo que pretendamos o las precauciones que tomemos, lo que debe suceder, sucederá de igual modo.
-         ¿Qué sucedió exactamente?  --  preguntó Dorila  --  ¿Cómo lograron salir?
-         Según el informe de los Krigers, apenas salieron del bosque Samantha cayó de rodillas pero cuando llegaron hasta ellos, ya Danny y Mael la habían ayudado a levantarse. Danny le colocó el cristal que tenían que recuperar en la mano a uno de los Kriger y salieron a todo correr. Eso sucedió cerca de mediodía y como bien saben a esa hora las puertas están abiertas, de modo que no tuvieron inconvenientes para salir de los terrenos del Castillo, y cuando llegaron a las puertas de la ciudadela, simplemente se deshicieron de los guardias y salieron. Lo demás ya lo saben.
-         A la que habría que encerrar es a esa chica, parece no poder…  --  pero se detuvo en cuanto los Cornwall se pusieron violentamente de pie, sin embargo, fue Iván el que habló
-         Dorila, no voy a pretender que me agrada lo sucedido, pero aun así sucedió y gracias a ello estamos vivos. De modo que al menos podrías mostrarte menos venenosa con respecto a Sam.
-         No me muestro venenosa como dices, solo digo la verdad. Nos hemos esforzado en mantenerlos con vida y ellos todo lo que hacen es ignorar cualquier cosa que se haga en beneficio de su seguridad. De modo que espero que reciban el justo castigo que merecen por esto  --  dijo ella
-         ¿Castigo?  --  preguntó horrorizada Eve
-         Lamento decir que sí  --  dijo Eowaz
-         Pero señor…  --  protestó Iván
-         Escuchen, si bien es cierto que gracias a su intervención lograron encontrarlos y se portaron con extremo valor a la hora del enfrentamiento, no es menos cierto que desobedecieron una norma básica al abandonar la sede sin autorización. Del mismo modo que están incursos en desacato a un superior. De modo que aunque parezca un mensaje contradictorio, por lo primero recibirán el reconocimiento que merecen, pero por lo segundo serán castigados.

Dorila tenía una sonrisa de satisfacción, mientras que los Cornwall hervían de furia. Los Natchzhrer aunque entendían la posición de Eowaz, se sentían terriblemente mal, pero en cualquier caso ninguno podía hacer nada.

-         Hay otro asunto pendiente  --  dijo Eowaz  --  Como saben en diciembre se cumplen diez años desde la última revisión para la ascensión de miembros al Consejo, de modo que les sugiero ir pensando a quien postular. Escucharé sus propuestas en la próxima reunión. Una vez que reciba todas las propuestas, estudiaremos juntos los casos de modo que en diciembre podamos tener al o los nuevos miembros del Consejo.

Después de eso los despidió, pero cuando salían de la sede Iván sujetó el brazo de Dorila y la hizo volverse.

-         Solo el hecho de que eres mujer, te salva de lo que mereces  --  le dijo con voz gélida  --  No sé cuál es el motivo de tu rencor por Sam, pero te sugiero no seguir por ese camino, porque podrías agotar mi paciencia y estoy seguro de que no va a gustarte

A pesar de que Iván no le había hecho nada, Dorila sintió una opresión en el pecho al ver que el apacible color verde de los ojos de Iván se había tornado rojo intenso, signo inequívoco de la enorme furia que sentía. Todos sabían que Iván era paciente, ecuánime y dulce en grado extremo, pero del mismo modo conocían de primera mano su peligrosidad cuando se enfurecía. De manera que Dorila experimentó un miedo real al verlo y escucharlo, y de ningún modo quería estar en situación de enfrentar su ira. Cuando Iván la soltó sintió que las piernas no la sostenían y estaba segura que de no ser por Delos, habría caído sin remedio.

-         Vaya  --  dijo el Arzhaelí  en tono jocoso --  después de tantos años ¿Sigue causando el mismo efecto en ti?

Lejos estaba de saber que en esta ocasión era el miedo y no la atracción que sentía por él, lo que había causado aquello.


Los chicos habían recibido una medalla al valor por los hechos recientes, pero la posible alegría que aquello podía haberles supuesto, quedó empañada por los tres días de castigo que pasaron en los calabozos de la sede completamente incomunicados.